ANTONIO FABIAN HRYNIEWICZ - PRESIDENTE DE LA CAPYMEF

Y celebramos el 75º Aniversario de nuestra queridísima Cámara de Pequeñas y Medianas Empresas de Formosa – LA CAPYMEF. Una hermosa velada a orillas del imponente Río Paraguay. Reencuentros. Conversaciones entre colegas. Obsequios. Presencia de muchos amigos y amigas. Y palabras alegóricas.
A mi turno, rendí homenaje a los hombres y mujeres de las dos etapas trascendentes de la Entidad, recordando a los que la fundaron en 1943 y a quienes la reactivaron en 1983. También hice mención a los méritos y logros durante mi gestión y de aquellos que me acompañaron.
Recordando un post que publiqué días atrás donde decía que “un buen líder debe conocer sus límites. Renunciar a tiempo no implica el fin de algo, si no el inicio innovador de otra etapa. Es conducir por un camino distinto al destino venturoso imaginado”, anuncié mi paso al costado reconociendo la culminación de esta etapa.

Expresé que ser empresario es una cuestión de vocación. Pero para ser dirigente hay que agregarle mucho amor. Amor por los que se representan, amor por lo que se hace y especialmente, mucho amor por la entidad de pertenencia. Ir más allá de los límites es una actitud egoísta y egocéntrica que lejos de beneficiar, causa daños.
Y hoy, como líder de un sector importante de la sociedad, estoy convencido que mis tiempos están más que cumplidos. Permanecer indefinidamente en un cargo no es saludable para nadie y conduce irremisiblemente al fracaso.
Es momento de permitir el crecimiento de nuevas figuras. Dar oportunidad a las nuevas generaciones. Entrego una entidad saneada en lo económico y prestigiosa en su inserción en el mundo gremial empresario.
Quien tome la posta no tiene más que seguir gestionando, innovar y dar su impronta visionaria de futuro. Luchar por el bien común de un área social tan, pero tan valiosa como lo es el sector PYME.
Mi función cesará en la próxima Asamblea pero continuaré acompañando a quienes asuman la conducción. Seguiré con mi labor de representar a la CAPYMEF ante CAME. Estaré siempre dispuesto para cuando y lo qué me necesiten.
Como reflexión final, hago mía una frase del General Manuel Belgrano, “He hecho cuanto he podido y jamás he faltado a mi palabra”.
He brindado mis mejores conocimientos, mi dedicación absoluta y actuado con suma responsabilidad buscando siempre lo mejor para el pequeño comerciante, el industrial, el productor y muy especialmente, he puesto énfasis en el novel emprendedor.
Pero los tiempos se cumplen. ¿Qué es la vida presente comparada con la vida futura, si no es más que un usufructo temporal?  Dice el Sagrado Corán (Sura XIII – V.26).
Solo me resta agradecer el acompañamiento de tantos colegas y amigos durante todos estos años y pedir perdón por los errores cometidos, los que nunca fueron intencionales.
Estoy convencido de haber cumplido con mi juramento efectuado el 31 de julio de 2003 durante la ceremonia de cierre de uno de mi más apreciado negocio, “MOTO SHOPPING PLAZA”.
He luchado para que en este bendito país no cierre ningún emprendimiento más. Y créanme, lo seguiré haciendo hasta el final de mis días.
Pero ahora es el turno de, como leí por ahí alguna vez, lograr instituciones eficientes y a la vez participativas. Es el gran desafío de un liderazgo positivo e integrador.
 
ANTONIO FABIAN HRYNIEWICZ
      fabianhry@gmail.com