El desempleo subió en el primer trimestre del año al 10,1%, el indicador más alto desde que asumió el gobierno de Mauricio Macri y el más alto en trece años.

 
La desocupación creció un punto porcentual respecto de igual período del 2018, según los datos informados hoy por el INDEC.
 
La subocupación alcanzó al 11,8% y registró una suba interanual del 2%, desde el 9,8% del primer trimestre del año pasado, según las cifras del mercado de trabajo difundidas por el organismo.
 
Esto significa que hay 1.920.000 desocupados urbanos, 220.000 más que un año atrás.
 
Si se incluye la población rural, el desempleo golpea más de 2 millones de personas.

Cadenas de Suministro 4.0: el desafío y la oportunidad para América Latina
 

Los sistemas productivos en economías modernas están organizados en base a cadenas de suministros, las que incluyen procesos que van desde el diseño de productos a la distribución de los mismos al consumidor final. Las cadenas de suministro involucran a fabricantes, proveedores de materias primas, agentes logísticos y proveedores de tecnología, y basan su despliegue eficiente en la infraestructura de un país y su entorno de negocios. La interdependencia creciente entre agentes de la cadena de suministros es el resultado de múltiples tendencias industriales: la especialización de procesos y productos, la tercerización, la producción “just-in-time” y la fabricación de productos a demanda.


El desempeño eficiente de una cadena de suministros requiere de un alto nivel de visibilidad y coordinación entre los diferentes participantes. Las tecnologías desarrolladas en el marco de la Cuarta Revolución Industrial o el Internet de las cosas, la robótica avanzada, la impresión tridimensional y la inteligencia artificial – pueden mejorar dramáticamente la visibilidad, coordinación y desempeño de las cadenas de suministros. Los beneficios potenciales incluyen, entre otros, mejor control de inventario, reducción de efectos de fricción, y gastos de capital más bajos.

Este concepto representa un factor clave para el crecimiento económico, contribuyendo a la competitividad de empresas y países, así como al atractivo para el fomento de la inversión.
 

Informe de la UCA sobre calidad de empleo. 
 
La Pontificia Universidad Católica Argentina, difundió su Informe “Heterogeneidad y Fragmentación del Mercado de Trabajo. 2010-2018”.
 
Según los resultados de la Encuesta de la Deuda Social Argentina de la UCA, referidos al tercer trimestre de 2018, sólo el 44,1% de la población económica activa de 18 años y más logró acceder a un empleo pleno de derechos. Mientras que el 9,9% de esta población se encontraba abiertamente desempleado y el 18,6% sometida a un subempleo inestable (realizando changas, trabajos temporarios o no remunerados, o siendo beneficiarios de programas de empleo con contraprestación). Al mismo tiempo, el 27,2% contaba con un empleo regular pero precario (con niveles de ingresos superiores a los de subsistencia, pero sin afiliación alguna al Sistema de Seguridad Social).
 
Se observa una fuerte asociación entre el sector de inserción de los trabajadores y la calidad del empleo. En 2018 el 81,7% de los trabajadores del sector micro-informal tenían un empleo precario o un subempleo inestable, mientras que este empleo de baja calidad solo lo presentaron el 24,8% de los trabajadores del sector formal y el 12,6% de los del sector público. Esta brecha se mantiene relativamente constante en todo el período analizado.